Una propuesta de presupuesto de estabilidad económica y prioridad social

El primer proyecto del presupuesto municipal para el 2018 consolida la apuesta municipal por la atención a las personas, especialmente a los colectivos más frágiles; la movilidad sostenible, con un reforzamiento de la red de transporte público, y el bienestar de la ciudadanía, haciendo especial énfasis en las políticas de vivienda y la cultura.

El proyecto de presupuesto prevé un gasto de 2.642,9 millones de euros, que incrementa los recursos disponibles en el ejercicio actual en más de 62,4 millones de euros, un 2,4% más con respecto al ejercicio anterior. El primer teniente de alcaldía, Gerardo Pisarello, ha destacado que “es una propuesta rigurosa, solvente y con un claro énfasis en la atención social, que sirve para estimular la actividad económica en la ciudad y para aprovechar el talento y el dinamismo económico que tiene y seguirá teniendo más allá de la coyuntura actual”.

Pisarello también ha querido enfatizar que esta propuesta presupuestaria “es un mensaje de estabilidad, de normalidad institucional para mostrar que, a pesar de la incertidumbre que estamos viviendo, la ciudad no se detiene, sigue trabajando“.

Los ejes fundamentales del gasto se articulan en torno a las políticas de servicio y atención a las personas, especialmente a colectivos como infancia, juventud o personas con discapacidad. La promoción de la movilidad sostenible y el reforzamiento y mejora del transporte público metropolitano, con un incremento del 15%, es otra de las principales partidas de la planificación económica municipal.

Asimismo, crecen los recursos destinados a medidas de bienestar comunitario, como la limpieza vial, el abastecimiento de agua o el alumbrado público, y las partidas destinadas a cultura, educación y urbanismo y vivienda, tanto con respecto a la construcción de pisos como para las ayudas a la rehabilitación.

Solvencia y equilibrio financiero El presupuesto sustenta la aplicación del Plan de recursos humanos que pretende ampliar y modernizar la estructura de personal municipal. Otro de los objetivos es evitar el déficit y mantener la solvencia de la Administración local para poder seguir pagando a sus proveedores a treinta días.

Se abre ahora un período de debate y negociación con los diferentes grupos municipales con el objetivo de presentar el presupuesto a la Comisión de Economía del mes de noviembre para su aprobación provisional.