Reducción de las principales causas de mortalidad prematura en la ciudad

Se indica también una reducción leve de las desigualdades de salud entre barrios con respecto a la esperanza de vida, y también se hace patente que la mitad de la población sufre niveles de ruido altos, una percepción que aumenta en L’Eixample y Ciutat Vella.

El informe anual “La Salut en Barcelona”, que elabora la Agencia de Salud Pública de Barcelona (ASPB)presenta el estado de salud de la ciudadanía en el marco de los determinantes del entorno socioeconómico y del entorno físico, y ofrece los resultados referentes al 2016. “Este informe es una buena radiografía del estado de salud de los ciudadanos y las ciudadanas de Barcelona, nos permite realizar una mejor intervención y una mejor planificación en el conjunto de las políticas de la ciudad”, ha asegurado la teniente de alcaldía de Derechos Sociales, Laia Ortiz.

La esperanza de vida y la mortalidad

La esperanza de vida en el año 2015 (los datos del 2016 todavía no están disponible) fue de 80,8 años con respecto a los hombres y de 86,6 años con respecto a las mujeres, cifras muy similares a las del año anterior (80,5 y 86,7 respectivamente en el año 2014). Las desigualdades en cuanto a la esperanza de vida entre barrios de la ciudad se siguen con una metodología específica, en la que los resultados disponibles apuntan a una moderación de las diferencias. Además, la mayor parte de las causas de mortalidad prematura permanecen estables o decrecen ligeramente.

Las condiciones de vida en Barcelona

El 9% de los hogares viven en pobreza material severa. Según la clase social, la pobreza se concentra en los hogares de clase no calificada, en los que es del 27,4 %, mientras que en las clases más acomodadas es del 1, 2 %. Igualmente, un 10,6 % de los hogares de Barcelona sufre pobreza energética (un 23,4 % entre las clases sociales más desfavorecidas con respecto a un 4,8 % en las más acomodadas).

Los servicios sanitarios

El 64,3 % de la población barcelonesa tiene cobertura sanitaria exclusivamente pública, pero este porcentaje es muy diferente entre los distritos, y de estos son los dos más extremos Sarrià-Sant Gervasi (25,9 %) y Nou Barris (83,4 %). El uso de los servicios de urgencias hospitalarios en el año 2016 en la ciudad fue de unas 342 personas para 1.000 habitantes en el caso de los hombres y de 380,1 en las mujeres.

El entorno físico

El 68 % de la población de Barcelona está expuesta a niveles superiores a los establecidos de óxidos de nitrógeno NO2 (tanto los valores límites de la Unión Europea como los de referencia de la Organización Mundial de la Salud).

Con respecto a la contaminación acústica, la ciudad dispone de un mapa de percepción del ruido elaborado a partir de encuestas a la población, ya que se trata de un factor que incide en la salud de las personas. El 47,8 % de la población de Barcelona declara que hay mucho ruido en su barrio. Los datos del 2016 muestran que en Ciutat Vella y L’Eixample, siete de cada diez vecinos y vecinas declaran que en su barrio hay mucho de ruido.