Nuevos carriles bici, más cerca y mejor conectados

Actualmente hay en la ciudad 152 kilómetros de carriles bici y vías ciclables, 20 kilómetros en construcción y 61 kilómetros en proyecto. El objetivo es desplegar una infraestructura completa, conectada y en buenas condiciones que sea útil para todos los ciudadanos y facilite la convivencia entre todos los modos de transporte, incluyendo los desplazamientos a pie.

El despliegue del Plan de movilidad urbana 2013-2018 avanza con la construcción de 20 kilómetros de infraestructura ciclista de la ciudad, que entrarán en funcionamiento antes de que acabe el año y que se suman a los 152 kilómetros ya existentes. La previsión es que en el 2018 se ejecuten 61 kilómetros más, actualmente en proyecto.

Ciudad ciclable

El criterio de construcción de la infraestructura ciclista se sostiene en la creación de esos ciclables en forma de red, de mar a montaña y de Llobregat a Besòs, y permitir así que todo el mundo pueda disponer de recorridos seguros para llegar a cualquier lugar en bicicleta. Forman parte de estos ejes los carriles bici, bidireccionales o unidireccionales complementarios, las zonas pacificadas al tráfico o las zonas 30, vías de un solo carril, donde las bicis tienen prioridad, entre otros.

“Queremos una infraestructura ciclista completa y conectada que sea útil, dé servicio a toda la ciudad y garantice la seguridad para todos los modos de transporte”, ha remarcado a la concejala de Movilidad, Mercedes Vidal.

Antes y después de la construcción de los carriles y la infraestructura ciclista, se ha analizado caso por caso y se ha adaptado cada tramo a las necesidades y aportaciones que puedan realizar los vecinos y las vecinas. En este sentido, durante las últimas semanas se han realizado una serie de sesiones informativas en todos los distritos para compartir y debatir las diferentes actuaciones llevadas a cabo en el territorio.

Entre las actuaciones en marcha destaca la bajada en la calzada del carril bici de la Gran Via de las Corts Catalanes, con una primera fase entre las calles de Vilamarí y Aribau, o el desdoblamiento del eje París-Londres, donde cada calle pasa a tener un carril bici unidireccional, en sentido Besòs y en sentido Llobregat respectivamente, entre otros.

Cada uno en su lugar

Los nuevos carriles se construyen en la calzada y segregados del tráfico rodado, con pavimentación previa y señalización eficiente, para garantizar que los desplazamientos se efectúen con seguridad y comodidad, y en convivencia con otros modos de transporte. El hecho de que el carril bici se encuentre en la calzada evita que los peatones, al moverse, invadan el carril, y no compromete espacio en la acera, que es el espacio propio de los peatones.

Los nuevos carriles bici en construcción, además, disponen de una serie de mejoras, como las zonas adelantadas para bicicletas en los semáforos; los llamados chaflanes bici (o bike corners), los cruces entre carriles pensados como zona de protección y de acceso exclusivo de bicicletas; los carriles bici inscritos, o carriles bici unidireccionales en sentido contrario a la circulación en las calles 30.