Nuevas políticas para fomentar la producción agroecológica y la comercialización del producto de proximidad

El actual sistema agroalimentario no tiene capacidad para alimentar a toda la población. Para hacerlo posible, son necesarias nuevas políticas que promuevan la soberanía alimenticia y que consideren la alimentación como un derecho, no como un negocio; como un nutriente, y no como un objeto de consumo. Por eso, el equipo de gobierno ha propuesto para el periodo 2016-2019, como objetivo estratégico, fomentar la producción agroecológica y favorecer la comercialización de productos de proximidad.

La estrategia de impulso de la política alimentaria en Barcelona pretende fomentar a través de la Administración una política orientada hacia la soberanía alimentaria, el consumo responsable, la producción agroecológica, los circuitos cortos de comercialización, la presencia del producto agroecológico y de proximidad en los mercados municipales y la lucha contra el despilfarro de alimentos.

Según Jordi Via, comisionado de Economía Cooperativa, Social y Solidaria, es imprescindible para una Barcelona sostenible afrontar la cuestión de la alimentación no únicamente desde el aspecto de la seguridad, sino que hay que alcanzar el reto de la soberanía alimentaria. “Queremos dar un impulso al cultivo ecológico en la ciudad a través de los huertos urbanos. Además de seguir trabajando en la concienciación, queremos promover la distribución de productos ecológicos que estén presentes en los mercados municipales, y reforzar su presencia en Mercabarna “, ha destacado Via, quien ha añadido que la lucha contra el despilfarro “es una de las claves para fomentar el consumo responsable”.

Fase de producción

El plan prevé, en la fase de producción, ampliar la práctica de la agricultura urbana y promover la producción ecológica de alimentos en los entornos urbano y periurbano. El objetivo final es llegar a crear una especie de parque agrario municipal, por lo que se pretende apoyar iniciativas que promuevan los bancos de tierras a fin de facilitar su acceso o intercambio para que tengan un uso agrario. Asimismo, se quieren difundir los bancos de semillas de variedades locales, incorporar nuevos perfiles laborales agroecológicos dentro de los planes de formación y ocupacionales de Barcelona Activa y promover formas de ganadería urbana comercializable en el parque natural de la sierra de Collserola.

Por otra parte, el área de Ecología Urbana pretende seguir fomentando la extensión de huertos urbanos, después de que en los últimos años se hayan multiplicado los huertos comunitarios, escolares y sociales en solares, parques y jardines del municipio. Se trata de seguir impulsando mediante este tipo de huertos un cambio de conciencia que favorezca el autoconsumo con parámetros de calidad y seguridad alimentaria.

Fase de distribución

En la fase de distribución hay que promover los circuitos cortos de comercialización (del campo al plato) con mercados de venta directa y ferias campesinas y ayudando a los grupos de consumo agroecológico que proliferan en los barrios de la ciudad, a los que hay que facilitar espacios de encuentro y recursos y regularizar su situación. En Mercabarna, por ejemplo, se prevé un proyecto para construir un pabellón eco de venta específica de productos ecológicos y también se trabaja para realizar obras de mejora de las instalaciones de 30 productores locales ubicados en la entrada del mercado de la fruta y también para mejorar la zona de venta de las cooperativas agrarias.

Asimismo, en el mercado central de Barcelona se prevé ampliar las instalaciones que se ceden al Banco de los Alimentos y adecuar las condiciones sanitarias mediante la Agencia de Salud Pública de Barcelona, para mejorar la zona de seleción y la capacidad para almacenar el producto fresco. Asimismo, se prevé introducir productos de proximidad, agroecológicos y de comercio justo en las máquinas expendedoras de las oficinas, en los equipamientos municipales y los servicios de catering.

Fase de consumo

En la fase del consumo se apuesta por mejorar el acceso de la ciudadanía a los productos alimentarios de proximidad, agroecológicos y de comercio justo en todas partes, desde Mercabarna hasta los mercados municipales y los comedores escolares.

La medida de gobierno incluye la adopción de medidas en materia de gestión y prevención de residuos mediante campañas en las escuelas y en otros centros educativos, sociales y profesionales. También prevé que se activen medidas de sensibilización y formación —como la publicación de un mapa de buenas prácticas agroecológicas en la ciudad— y que se evalúe la participación de Barcelona en las redes agroecológicas nacionales e internacionales.