Más innovación y proximidad al servicio de los vecinos y las vecinas de Sant Martí

El equipamiento municipal que sustituirá el antiguo Cine Pere IV cumplirá una doble función: como sede administrativa de Sant Martí y como centro de actividad lúdica, vecinal, social y cultural. El proyecto arquitectónico ganador del concurso propone un edificio abierto al ciudadano e integrado en el espacio público que apuesta por la naturalización de los interiores y es eficiente energéticamente. Se espera que esté construido en el 2021.

Se trata de uno de los proyectos motor del Plan de barrios del Besòs y el Maresme, que pretende transformar la calle de Alfons el Magnànim en un gran eje cívico que cohesione Sant Martí.

El edificio, que funcionará como sede administrativa en horario laboral y como equipamiento vecinal el resto del día, reunirá los servicios sociales, de información y asesoramiento que hasta ahora estaban dispersos en diversos puntos del distrito, fomentará la relación entre el vecindario e incluirá las actividades lúdicas, cívicas, sociales y culturales que desarrollen la ciudadanía, las asociaciones y las entidades del barrio.

“El proyecto expresa la idea de ciudad que tenemos, donde la prioridad es mejorar la calidad de vida de los barrios. Un edificio del siglo XXI cercano, transparente, accesible y atractivo que responde a las necesidades de vecinos y vecinas”, ha remarcado al concejal del Distrito de Sant Martí, Josep Maria Montaner.

El equipamiento tendrá salas de trabajo y reunión, espacios polivalentes, un auditorio, patios y un terrado cívico con jardín y huertos urbanos que producirá energía y será el epicentro de las actividades socioculturales.

Un edificio singular, abierto a la ciudadanía e integrado en el espacio público

La propuesta arquitectónica “Espècies d’espais”, de Jorge Vidal Arquitectos, ganadora del concurso público, destaca por una estructura flexible y transparente que permitirá hacer visibles las actividades que se desarrollen en su interior y un gran vestíbulo abierto que funcionará como prolongación de la calle y servirá de conector entre los espacios del entorno. Además, se ha puesto de relieve el hecho de que el edificio sea eficiente energéticamente, con un diseño autosuficiente y que apueste por la naturalización de los espacios.

Esta propuesta se definirá durante el año próximo con el proyecto base y el proyecto de ejecución que elaborará el equipo ganador de acuerdo con BIMSA, Urbanismo y el Distrito de Sant Martí. Las licitaciones saldrán en el 2019, y se prevé que las obras se ejecuten entre el 2020 y el 2021. La inversión prevista para este proyecto es de 8,5 millones de euros.