Más eficiencia en el uso del agua para combatir situaciones de sequía

El protocolo por situación de sequía define medidas y un modelo de actuación para optimizar los recursos hídricos de la ciudad con el fin de poder hacer frente a las posibles situaciones de sequía sin aplicar restricciones en los servicios básicos.

El protocolo establece cuatro escenarios de sequía posibles: prealerta, alerta, excepcionalidad y emergencia. En la situación de alerta se activarían medidas de optimización del agua sin ninguna restricción en los servicios básicos, como reducir la presión del agua o sustituir el agua potable por agua freática para el riego de parques y jardines y la limpieza de calles, entre otros.

Sobre los escenarios más graves de sequía —de excepcionalidad o de emergencia—, el concejal de Presidencia, Agua y Energía, Eloi Badia, ha manifestado: “No está previsto que podamos entrar en ninguno de estos escenarios. Lo único que podríamos prever como posibilidad es la entrada en alerta, y queremos dejar claro que en este caso no habría ninguna afectación en el uso del agua en el Ayuntamiento ni el uso doméstico. La ciudadanía puede estar tranquila.”

El protocolo establece acciones concretas de ahorro de agua para cada uno de los posibles escenarios en:

  • Espacios verdes y jardines
  • Fuentes ornamentales
  • Limpieza urbana
  • Piscinas e instalaciones deportivas
  • Limpieza de vehículos

La ciudad dispone de una red de 86,7 kilómetros de aguas freáticas como alternativa al agua que proviene de las cuencas de los ríos Ter y Llobregat. Esta red y la desalinizadora permiten a la ciudad disponer de diferentes recursos hídricos para garantizar los servicios básicos y ahorrar agua. Una vez se apruebe, el protocolo se anexará al Plan de Protección Civil Municipal de Barcelona.