Los nuevos accesos viarios a Puerto de Barcelona estarán operativos en 2018

Este jueves se ha puesto la primera piedra de los nuevos accesos viarios al Puerto de Barcelona, una infraestructura largamente reclamada y que consistirá en la construcción de una autovía de 9,2 kilómetros de longitud y dos carriles por sentido que conectará directamente la autovía A-2 con el Puerto de Barcelona.

Vídeo ‘Nous accessos viaris al Port de Barcelona’

De esta manera se conseguirá descongestionar la Ronda Litoral y el Puerto de Barcelona pasará a tener dos accesos: la actual en la falda de Montjuïc y el nuevo acceso Sur que conectará directamente con la nueva Terminal de contenedores, junto a la desembocadura del río Llobregat.

El acto ha sido presidido por la Minsitra de Fomento, Ana Pastor, que ha calificado la nueva autovía como “imprescindible “y ha destacado que” el Puerto está creciendo de forma imparable y que por lo tanto le hay una conectividad de primera división“.

Por su parte el consejero de Terriori i Sostenibilidad , Santi Vila, si bien ha asegurado que “hoy se está dando un paso importante “también ha recordado que” hay que ser complementada con los accesos ferroviarios “. A lo que la ministra ha contestado que “están muy avanzados”, pero sin hacer ningún otro concreción.

En la colocación de la primera piedra de los nuevos accesos también ha asistido el alcalde de Barcelona Xavier Trias ha asegurando que “son absolutamente imprescindibles ya que dan fuerza a un centro logístico importante que incluye el puerto, el aeropuerto y Zona Franca “.

El tiempo de construcción de la nueva autovía, que incluye un viaducto de dos kilómetros que pasará por sobre la Gran Vía, la estación del ferrocarril y parte de la Zona Franca, es de 40 meses con lo que se prevé que, si se cumplen los plazos, entre en funcionamiento en 2018. la autovía del utilizarán unos 35.000 vehículos cada día , la mitad de los cuales serán de alto tonelaje, es decir, camiones.

Esta actuación avanza en paralelo a la ampliación de la Ronda Litoral en la zona del Morrot y que prevé la construcción de un carril extra para cada sentido de circulación, segregado de la Ronda, por donde circule el tráfico local y destinar la Ronda los vehículos que la utilicen para cruzar la ciudad.