Los escúteres podrán acceder al transporte público

A partir del 26 de junio, las personas con movilidad reducida reconocida podrán subir con escúteres a la red de metro y de autobuses regulares con las mismas condiciones que las que van en silla de ruedas. Se trata de una prueba piloto organizada a través de un convenio de colaboración entre el Ayuntamiento, la Generalitat, el Área Metropolitana de Barcelona (AMB) y Transportes Metropolitanos de Barcelona (TMB) para promover la accesibilidad y la autonomía de las personas con discapacidad.

La prueba piloto durará hasta que se apruebe el nuevo código de accesibilidad, que desarrollará las condiciones de acceso al transporte público con efectos generales, y en todo caso, como máximo, hasta el 31 de diciembre de 2017. Tendrán acceso las personas empadronadas en Barcelona que tengan una discapacidad reconocida y superen el baremo de movilidad reducida o bien estén afectadas por una enfermedad crónica que limite su movilidad.

Los escúteres tendrán que cumplir las condiciones de dimensiones, peso, estabilidad y maniobrabilidad que establece la Generalitat para su uso seguro en metro y autobús, y que se pueden consultar en la web www.bcn.cat/accessible.

Para poder acceder, se tiene que obtener una acreditación personalizada y una placa numerada de color lila, que se expedirá en el Instituto Municipal de Personas con Discapacidad (IMPD) de Barcelona. Este distintivo, que tiene que ser bien visible sobre el escúter, y el carné individual permitirán el acceso a la red de metro y a las 99 líneas de autobús de TMB en las mismas condiciones que los usuarios de sillas de ruedas motorizadas. Es decir:

– Estarán autorizados a subir por la puerta central de los autobuses o por la segunda en el caso de los articulados de cuatro puertas, para que puedan utilizar la rampa de acceso.

– En el interior de los autobuses y de los trenes se tendrán que situar en el espacio reservado para sillas de ruedas.

– Se tendrán que situar en el sentido contrario a la marcha, apoyados en el respaldo y con los frenos puestos.

– Es obligatorio el uso del cinturón de seguridad.

Esta prueba piloto es fruto de un convenio entre la Generalitat de Catalunya, el Ayuntamiento de Barcelona, el AMB y TMB. La teniente de alcaldía de Derechos Sociales, Laia Ortiz, ha indicado: “Todavía queda mucho por hacer, pero medidas como esta nos acercan a la accesibilidad universal y a la ciudad inclusiva que perseguimos.” Por su parte, la concejala de Movilidad y presidenta de TMB, Mercedes Vidal, ha destacado que el transporte público de Barcelona “sigue siendo un referente de accesibilidad e inclusividad, como lo fue ahora hace diez años, cuando la totalidad de la flota de autobuses quedó adaptada a personas con movilidad reducida”.