Los buenos resultados consolidan la Red de Escuelas e Institutos por la Igualdad y la No Discriminación

Durante los dos últimos cursos lectivos, el programa Red de Escuelas e Institutos por la Igualdad y la No Discriminación ha trabajado en once centros para prevenir y desmontar en el aula los prejuicios, las falsas creencias y los estereotipos hacia las diversidades. Esta prueba piloto, evaluada por un equipo de la Universidad de Barcelona, ha presentado los primeros resultados, que han sido existosos y que afianzan la voluntad de incorporar progresivamente más centros educativos al programa.

Según ha explicado la concejala de Feminismos y LGTBI, Laura Pérez: “El programa implica trabajar desde una perspectiva transformadora y preventiva.” La metodología consiste en dotar de recursos y herramientas al profesorado para poder detectar y resolver en las aulas discriminaciones entre el alumnado por razón de sexo, género, opción sexual, identidad étnica y cultural o diversidad funcional.

Los resultados de la prueba piloto muestran que en la educación primaria se manifiestan cambios positivos ante la diversidad sexual, afectivo-sexual y de género, así como un aumento de la empatía hacia el otro. El alumnado también es más consciente de la violencia cotidiana, especialmente la violencia física, verbal, relacional y sexual.

Por lo que respecta a los cursos de secundaria, los cambios más significativos se centran en la percepción positiva de la diversidad sexual, sobre todo con respecto a las lesbianas, los gais y los transexuales. También hay un incremento importante a la hora de detectar la violencia cotidiana, sexual, física, verbal y cibernética y, por otra parte, el abuso en la pareja.

Pérez ha destacado: “Hemos trabajado mucho con el profesorado, que era el grupo diana del programa. El objetivo era que encontraran los propios prejuicios y estereotipos como paso previo para poder detectarlos cuando aparecen en el aula.” Tal como confirman los primeros resultados, el cambio de actitud del profesorado tiene repercusiones en el alumnado. Por eso, se ha proporcionado al personal docente materiales pedagógicos en el marco de reuniones presenciales.

Esta fase piloto del programa se ha impulsado desde la Concejalía de Feminismes y LGTBI del Ayuntamiento de Barcelona, con la participación del Consorcio de Educación de Barcelona.