Las ciudades, motores contra el cambio climático

La ciudad alemana de Bonn es el escenario la próxima semana la 23.ª edición de la Conferencia de las Partes de la Convención Marco de Naciones Unidas (COP23), en la que las ciudades, entre las cuales está Barcelona, reivindicarán el papel protagonista que deben adoptar en la lucha contra el cambio climático.

En las grandes urbes se genera el 70 % de las emisiones de gases con efecto de invernadero, y los diferentes gobiernos municipales han actuado como motores de la implantación de procesos de adaptación, en muchos casos altamente innovadores. Junto con otras ciudades, Barcelona participará en el impulso de la iniciativa Deadline20, que da cumplimiento a los objetivos del Acuerdo de París (COP21).

Los participantes en el COP21 acordaron, entre otras propuestas, reducir las emisiones de gases con efecto invernadero un 40 % en el 2030 en relación con el 2005, y aumentar en 1,6 kilómetros cuadrados la superficie de verde urbano. La importancia de la cumbre de Bonn es el contexto político actual, en el que los Estados Unidos han anunciado su intención de desmarcarse de esta.

La teniente de alcaldía de Ecología, Urbanismo y Movilidad, Janet Sanz, ha asegurado: “Es absolutamente urgente para el futuro y para la sostenibilidad de las ciudades que realmente haya una apuesta compartida por todo el mundo de la lucha contra el cambio climático, que no excluya a nadie y de la cual todo el mundo se sienta responsable.”

Sanz asistirá al encuentro acompañada por el comisionado de Ecología, Frederic Ximeno, para afianzar el compromiso de Barcelona con respecto a la lucha contra el cambio climático y compartir con las otras ciudades participantes el llamado Plan Clima, un plan estratégico de ciudad que actualmente está en proceso de participación pública y que se presentará a principios del 2018.

Algunos de los ejes principales de este plan son mitigar los hábitos de consumo energético insostenible dentro de un contexto de recuperación económica, la adaptación a los efectos del cambio climático que ya se están produciendo, situar a las personas más vulnerables en el centro de las políticas climáticas y la cocreación con la ciudadanía de proyectos medioambientales.