La nueva renta de infancia y monoparental se dará a partir de abril

Las familias vulnerables con hijos menores de 16 años podrán empezar a recibir las nuevas rentas de infancia y para familias monoparentales a partir de abril. Se prevé que las ayudas lleguen a 20.000 niños de la ciudad y consistirán en 100 euros mensuales para cada niño o adolescente, con 100 euros adicionales en el caso de familia monoparental.

La convocatoria, dotada con 17,59 millones de euros, ha sido aprobada para afrontar la urgencia social de la ciudad y, una vez superados los trámites legales, como la exposición pública, se prevé que en abril se pueda empezar a conceder. La partida destinada se podrá ampliar en caso de que se agote por una demanda superior a la prevista. Nadie que cumpla los requisitos para recibir la ayuda dejará de recibirla. Según los cálculos del Instituto Municipal de Servicios Sociales, en Barcelona hay 20.000 niños y adolescentes como potenciales destinatarios de la renta.

Las ayudas, que son complementarias a las de otras administraciones, pretenden paliar la situación de vulnerabilidad de las familias con hijos menores de 16 años para que puedan cubrir sus necesidades básicas, y funcionan como una renta vinculada a los ingresos familiares para combatir el fenómeno de la pobreza infantil. Los umbrales económicos para recibirla, expresados en ingresos anuales brutos, son los siguientes:

(Miembros de la unidad familiar) Nivel de renta

(2) 11.951,60
(3) 14.939,49
(4) 17.927,39
(5) 20.915,29
(6) 23.903,29

Familias monoparentales

La renta de infancia consiste en 100 euros mensuales por cada niño o adolescente, con 100 euros adicionales en caso de familia monoparental. “Los hogares monoparentales son los que acumulan un porcentaje mayor de familias por debajo del umbral de la pobreza”, ha subrayado Laia Ortiz, tenienta de alcaldía de Derechos Sociales.

Ortiz ha considerado también que este fondo permite avancar en una garantía de rentas diseñadas especialmente para afrontar la pobreza infantil, que es el segmento de la población en el cual esta problematica tiene más impacto. El hecho de llegar a más de 20.000 menores “esta cambiando los patrones de comportamiento, dando más libertad a las familias, que así no tienen que depender de recursos más asistenciales y ganan en autonomía,” ha añadido la responsable del área de Derechos Sociales.