La memoria industrial del Raval queda protegida

Les cases fàbrica del Raval, patrimoni emblemàtic del passat industrial del barri, queden protegides i no es podran enderrocar, i hauran de conservar el tipus d’edificació que reunia fàbrica i residència en un sol immoble. L’Ajuntament les catalogarà com a elements industrials d’interès patrimonial.

Hace un año que el Consistorio realizó un primer paso para proteger estos inmuebles con la suspensión de licencias de obra sobre 38 piezas industriales. Desde entonces, se ha elaborado un estudio detallado para conocer el valor patrimonial de un total de 64 emplazamientos que incluyen, además de las 38 iniciales, otras casas fábrica que ya estaban catalogadas, pero de las cuales el Consistorio ha reforzado el nivel de protección. Fruto de este trabajo, un total de 26 casas fábrica en el barrio de Raval, construidas a finales del siglo XVIII y una buena parte del siglo XIX, se protegerán para evitar que se derriben.

La medida, aprobada inicialmente por la Comisión de Gobierno, evita que en los inmuebles protegidos se pueda aumentar el volumen edificado, y establece que se tienen que conservar los espacios diáfanos. Por lo tanto, no se podría compartimentar el espacio en diversos locales de oficinas, comerciales o viviendas. “Evitamos la parcelación para intentar que la actividad sea similar a la que se hacía originariamente”, ha explicado la concejala de Ciutat Vella, Gala Pin.

Residencia y fábrica

Las casas fábrica empezaron a proliferar en Ciutat Vella y especialmente en el Raval a partir de finales del siglo XVIII. En una misma pieza se encontraba la fábrica y la residencia de los trabajadores. Los primeros establecimientos eran construcciones horizontales o de pabellón. Y a partir de la implantación de las máquinas de vapor, en el siglo XIX, la mayoría eran en bloque o fábrica de pisos. El cambio de usos y la falta de protección y regulación ha hecho que muchas de estas piezas se hayan derribado a causa de actuaciones inmobiliarias.

Las calles del Om, de la Riereta y de Sant Vicenç concentraban originariamente una parte importante de estas casas, así como en los alrededores de las calles de Sant Pau i Nou de la Rambla. “Conservar esta memoria obrera industrial es poder explicar cómo se ha construido la ciudad y definir qué ciudad queremos conservar y qué ciudad queremos construir en un futuro”, ha asegurado Gala Pin.

Tramitación

Para preservar el valor patrimonial de estas casas fábrica, la Comisión de Gobierno ha aprobado inicialmente una Modificación del Plan Especial de Protección de Patrimonio Arquitectónico Histórico y Artístico de Ciutat Vella, que permite proteger los inmuebles catalogándolos con un nivel de protección B o C (la B indica protección de bienes de interés local en los que los elementos que se pueden modificar son mínimos y la C, bienes que se protegen en su conjunto).

Una de las novedades que incluirá el plan es que se refuerza el estudio previo del resto de inmuebles en el Raval y en Ciutat Vella, que quedan calificados con un nivel D. El plan indica que hará falta un estudio previo en caso de transformación, demolición y rehabilitación, y deja la puerta abierta para su protección en el futuro.