La Guardia Urbana de Barcelona interviene 171,1 kg de alimentos en mal estado localizados en 13 establecimientos alimenticios de la ciudad

  • Los agentes del cuerpo de policía barcelonés, con colaboración con técnicos delAgencia de Salud Pública de Barcelona, han llevado a cabo una campaña en toda la ciudad con el fin de garantizar las condiciones higiénico-sanitarias de los establecimientos que trabajan con alimentos
  • En total se han inspeccionado 49 locales. En 5 de ellos se han hecho ceses temporales de actividad

 

La Guardia Urbana de Barcelona lleva a cabo diversas actuaciones en el marco de las tareas de policía administrativa y una de ellas es el control de la normativa en relación en los establecimientos alimenticios, tanto con respecto a la propia legislación alimenticia como al resto de normativas municipales (técnicas, administrativas y de seguridad).

Con este objetivo, este mes de noviembre los agentes de la Guardia Urbana han llevado a cabo “la Operación Despensa”, centrada al garantizar que los alimentos que se venden en los diversos establecimientos de la ciudad cumplan con las pertinentes garantías higiénico-sanitarias. La operación ha contado con la participación de los servicios de inspección de la Agencia de Salud Pública de Barcelona (ASPB), que ejerce la autoridad sanitaria en la ciudad y a lo largo de todo el año ejecuta la vigilancia y control en establecimientos alimenticios, comercios, y bares y restaurantes, entre otros. En el marco de estas tareas, el ASPB es el organismo encargado de tramitar las denuncias por infracciones en higiene de los alimentos y seguridad alimenticia en la ciudad.

 

Los objetivos del dispositivo han estado:

  • Comprobación de las normas del establecimiento en relación a la actividad y normas municipales, en coordinación con los servicios técnicos de cada distrito
  • Aumentar la seguridad y las condiciones técnico-alimenticias, mediante la inspección y control de los establecimientos y, dando apoyo a los inspectores de la Agencia de Salud Pública en este control y cumplimiento de la normativa de alimentación.

 

Durante este periodo cada Unidad Territorial de la Guardia Urbana ha inspeccionado diferentes establecimientos alimenticios en los cuales se trabajara principalmente la elaboración de los alimentos, como: restaurantes, carnicerías, comercios alimenticios en los cuales se tuviera conocimiento de la elaboración y envasado de productos nacionales y de otros países por la venta minorista, rostisseries y locales de elaboración de alimentos para llevar a casa o consumo en el mismo establecimiento, entre otros. Los locales para inspeccionar se han determinado en función de quejas recibidas a cada distrito y en base a las observaciones realizadas por los agentes de las propias Unidades Territoriales.

 

El cuerpo de policía barcelonés ha inspeccionado un total de 49 locales de la ciudad con el fin de verificar que cumplían las normativas reglamentarias.

Fruto de esta tarea, los agentes junto con los inspectores de la Agencia han detectado 13 establecimientos donde se han tenido que intervenir de alimentos por sus malas condiciones de conservación e higiènico-sanitaries.

En 4 establecimientos se ha dictado el cese temporal de la actividad por causas relacionadas con la higiene y 1 por falta de agua. Los locales sólo podrán volver a abrir si reparan las deficiencias de conservación detectadas y serán objeto de un seguimiento por parte del ASPB.

En total se han intervenido 171,1 kg de alimentos en mal estado, que han sido llevados a un punto verde de la ciudad para su destrucción. Los principales motivos han estado: mal estado de conservación (rotura de cadena de frío, envasados sin condiciones sanitarias adecuadas, malas condiciones higiénicas en los lugares de conservación) y alimentos caducados.

 

Aparte, y en el marco de las inspecciones en los 49 locales, los agentes han puesto un total de 155 denuncias por otras infracciones administrativas.

Las más habituales han estado: insuficiencia o mal funcionamiento de las instalaciones de protección contra incendios o la interposición de elementos que impiden la visión o el uso de los equipos contra incendios; mal estado de conservación del local con merma de la higiene necesaria; venta de alimentos no aptos para el consumo; falta de seguro de responsabilidad civil; grave carencia en las condiciones higiénicas para tener repercusión directa en la salud; venta de artículos o productos no autorizados; y falta de hojas de reclamación.

Durante el 2016, dentro de su actividad ordinaria, el ASPB inspeccionó 828 establecimientos minoristas alimenticios, con un total de 1392 actuaciones, y completó igualmente 2839 inspecciones en establecimientos de restauración de Barcelona. El resultado de esta acción de vigilancia y control confirma que más del 90% de operadores presentan un alto cumplimiento de la normativa vigente.

Conviene recordar, en este contexto, que los resultados de la Operación Despensa no son indicativos de la situación global de los establecimientos en Barcelona, sino que responden a incumplimientos o problemáticas específicas. Estas posibles irregularidades se detectan por la colaboración ciudadana, a petición de diferentes organismos, o porque los negocios que las protagonizan han sido implicados en incidencias anteriores.

 

Enlace vídeo: http://www.ajuntamentbarcelonapremsa.info/download/Rebost2017.m4v