La escuela de Sarrià que desafió el sistema educativo franquista

Durante 18 años el edificio que ahora es el Centro Cívico Casa Orlandai estuvo ocupado por la Escuela Talitha. El centro se inauguró en 1956 fuera del sistema educativo oficial y recuperó la renovación pedagógica catalana de los años treinta. La fundadora de este proyecto fue Maria Teresa Codina, con la colaboración de un equipo de maestros que, como ella, querían una educación en que prevalecieran los valores de igualdad, austeridad, sociabilidad y de respecto al catalán y la diversidad.

La pedagoga Maria Teresa Codina se dio cuenta de que había que cambiar el sistema educativo que el franquismo había impuesto. O, al menos, crear alternativas. Pero para descubrir cómo hacerlo se fue a Francia, donde permaneció durante un año a la busca de información sobre otros modelos educativos. Al volver, con 29 años, fundó la Escuela Talitha. La Casa Orlandai era el lugar perfecto para el proyecto que Codina tenía pensado, porque su proximidad con el tren de Sarrià permitía que pudieran asistir a la escuela alumnos de toda Barcelona.

Los inicios fueron muy duros y se encontraron muchos impedimentos. Uno de los más importantes era la formación de los profesores. Según Codina: “Había muchos interesados en hacer cosas diferentes, porque sabían que el sistema no funcionaba, pero no tenían suficientes conocimientos ni información para intentarlo.” Otro de los problemas que tuvieron que afrontar eran las inspecciones. Las clases se impartían en catalán, en una época en que eso estaba prohibido, por lo que se las ingeniaban para tenerlo todo preparado en el momento apropiado: “Cuando venía un inspector, se enviaba a uno de los niños a repartir un puñado de lápices a cada clase. Esta era la señal para que los profesores colgaran la foto de Franco y eliminaran cualquier rastro de catalán.”

La semilla de la educación pública actual

La Escuela Talitha estuvo en marcha 18 años. Cerró en 1974 para dejar paso a un modelo nuevo de escuela pública perfilado a partir de proyectos innovadores como los de este centro. Pero mientras estuvo en funcionamiento, pasó de los 15 alumnos del primer año a los 500 que tenía cuando cerró sus puertas.