Iniciados los trámites para actualizar la normativa y restringir el número de plazas de aparcamiento

Para avanzar hacia una movilidad más sostenible y contribuir a la mejora del medio ambiente, el Ayuntamiento de Barcelona se plantea actualizar la normativa que regula el número máximo de aparcamientos situados en edificios de viviendas, equipamientos, locales y comercios.

La anterior regulación en materia de aparcamiento se aprobó en el año 1992, y desde entonces solo se había hecho algún ajuste, el más importante en el 2003. En aquel momento, la normativa se redactó intentando dar respuesta al déficit de plazas fuera de la calzada. La situación desde entonces ha cambiado mucho: se ha incrementado la oferta de plazas públicas; se han aprobado planes de movilidad, reglamentos y leyes sectoriales, directivas y una legislación de carácter medioambiental, y se ha mejorado la cantidad de la oferta y la calidad del transporte público.

En los últimos 25 años, el número de plazas de aparcamiento fuera de la calzada ha crecido en 300.000 plazas, y por lo tanto, casi se han doblado las que había en el año 1992; por otro lado, el número de turismos se ha reducido. Para adaptarse a las necesidades actuales, el Ayuntamiento plantea la modificación de la normativa, que tendrá que recoger los siguientes aspectos:

— Adecuar la reserva de plazas de aparcamiento a criterios de flexibilidad, para seguir creando plazas suficientes para aparcar fuera de la calzada, pero que al mismo tiempo incentiven otros modelos de movilidad privada más sostenible.
— Evitar una oferta excesiva de plazas de aparcamiento que actúe de reclamo del transporte privado en detrimento de otras alternativas más sostenibles de transporte individual o colectivo.
Ajustar a la baja el número obligatorio de plazas de aparcamiento en viviendas protegidas para facilitar la construcción de más promociones.
— Favorecer la flexibilidad para destinar plazas de coche a otros medios, como motos o sistemas de movilidad privada más sostenibles, como los vehículos eléctricos y las bicicletas.
— Contribuir a la mejora ambiental en la medida en que la reducción de plazas tenga un efecto disuasivo para el crecimiento de la movilidad privada.

La teniente de alcaldía de Ecología, Urbanismo y Movilidad, Janet Sanz, ha asegurado que la propuesta está encaminada a hacer una ciudad más sostenible para todo el mundo. “Es un paso más, un grano de arena; utilizando las herramientas urbanísticas que tenemos al alcance, trabajamos por una movilidad más sostenible, reducimos ruidos y reducimos los problemas de contaminación”, ha dicho. Sanz ha afirmado que se debe acabar con el exceso de plazas que existe actualmente y no incentivar con las normas urbanísticas que dependen de la ciudad más plazas de las que se necesitan.

La nueva normativa afectaría los aparcamientos de:

Viviendas protegidas: 1 plaza por 4 viviendas (actualmente prevé 1 plaza por cada vivienda).
Viviendas dotacionales: ninguna plaza (actualmente prevé 1 plaza por cada 5 viviendas).
Equipamientos de proximidad: ninguna plaza (el número actual depende del tipo de equipamiento).
Comercio: hasta 1.300 m2 de venta, ninguna plaza; entre 1.300 y 2.500 m2 de venta, 1 plaza cada 65 m2 de venta; en complejos comerciales o de más de 2.500 m2 de venta, como máximo 2 plazas por cada 100 m2 construidos (actualmente a partir de 400 m2 hay 1 plaza por cada 65 m2 útiles).

Con respecto a vivienda privada, oficinas y hoteles, las dotaciones mínimas ya previstas en la normativa anterior pasarán a ser el límite de plazas. De todos modos, se podrán crear más plazas por interés público donde los residentes lo necesiten, pero siempre que se justifique la necesidad en un informe previo de movilidad.

La Comisión de Ecología, Urbanismo y Movilidad ha aprobado inicialmente la modificación de las normas urbanísticas del Plan General Metropolitano que regulan el aparcamiento en el término municipal de Barcelona con los votos a favor del Gobierno municipal (BComú y PSC) y la CUP; las abstenciones de Cs, ERC y del concejal no adscrito, Gerard Ardanuy, y los votos contrarios del Grupo Municipal Demócrata y el PP.