“Estamos ante un despropósito jurídico y un grave error político”

Declaración institucional de la alcaldesa, Ada Colau, ante la detención de nueve miembros del Gobierno catalán.

Hoy es un día negro para la democracia y para Cataluña. Hace pocas horas se ha ordenado el ingreso en prisión del vicepresidente, Oriol Junqueras, así como del consejero Jordi Turull, de la consejera Dolors Bassa, del consejero Josep Rull, de la consejera Meritxell Borràs, del consejero Raül Romeva, del consejero Carles Mundó, del consejero Santi Vila y del consejero Joaquim Forn, sobre quien quiero hacer una mención especial por su relación con la ciudad de Barcelona y de este Ayuntamiento, como ex primer teniente de alcaldía y portavoz municipal del PDeCAT.

También se ha dictado una orden internacional de detención dirigida contra el presidente, Carles Puigdemont, el consejero Antoni Comín, la consejera Meritxell Serret, el consejero Lluís Puig y la consejera Clara Ponsatí, que actualmente se encuentran en Bélgica. Aunque hayan sido cesado por la aplicación del artículo 155, todos ellos forman el Gobierno catalán, legítimamente elegido en las urnas, tal como hemos declarado en el Pleno que hemos celebrado hoy en este Ayuntamiento.

Además, el Tribunal Supremo ha decidido someter a vigilancia policial a la presidenta del Parlament, Carme Forcadell, y a los cinco miembros de la mesa del Parlamento hasta una nueva declaración el próximo 9 de noviembre. Nunca deberíamos haber llegado hasta aquí.

Estamos ante un despropósito jurídico, de una medida sin precedentes en la historia reciente de las democracias europeas y estamos, sin duda, ante un grave, gravísimo, error político que nos aleja de la solución y nos aboca a la pendiente resbaladiza del autoritarismo. Esta es una decisión que solo se explica por el espíritu de venganza y que persigue el objetivo de humillar a las instituciones catalanas y a sus legítimos representantes.

Este es, sin duda, el peor ataque que ha recibido el Gobierno catalán en democracia, pero que nadie se confunda, no se trata solo de un ataque contra las instituciones catalanas, sino de un ataque contra los fundamentos democráticos de España. Aquellos que afirman defender la Constitución son los que hoy más la debilitan, poniendo en entredicho la separación de poderes, y esto lo tienen que entender todos los ciudadanos comprometidos con la defensa de la democracia en Cataluña y en toda España.

Como alcaldesa de Barcelona, ​​capital de Cataluña, y consciente de la gravedad del momento que estamos viviendo, me dirijo a la ciudadanía para expresar mi rechazo a los encarcelamientos y mi firme compromiso con la defensa de las instituciones catalanas y de sus legítimos representantes. Exijo al Gobierno de Mariano Rajoy que dé los pasos necesarios para detener inmediatamente esta espiral represiva, instar la inmediata puesta en libertad del vicepresidente Junqueras, de los ocho consejeros encarcelados, así como de Jordi Sánchez y Jordi Cuixart. La relación entre Cataluña y España debe resolverse en las urnas, no en la cárcel.

Ante esta deriva autoritaria del Estado, me dirijo a la ciudadanía catalana, a las entidades, a los partidos y a las administraciones locales comprometidas con el catalanismo y la defensa de los valores democráticos para que estemos, juntos, a la altura del momento y construyamos un frente común para defender la cohesión social, recuperar el autogobierno, oponernos al autoritarismo del Gobierno de Mariano Rajoy, oponernos a la instrumentalización de la justicia y al ataque contra las instituciones catalanas.

Hago un llamamiento a todo el catalanismo político, para que nos unamos sin fisuras para exigir la libertad de las personas encarceladas, la amnistía, y para detener la aplicación del artículo 155 en Cataluña.

Quiero enviar un fuerte abrazo a los amigos, familiares y compañeros de las personas que han entrado injustamente hoy en prisión, así de como de Jordi Sánchez y Jordi Cuixart, que llevan más de dos semanas injustamente en prisión. Nuestros pensamientos y afecto están con ellos.