El servicio de teleasistencia será más personalizado y tendrá mejores prestaciones

El nuevo modelo de teleasistencia dirigido a personas mayores, con diversidad funcional y valoración de dependencia, se adecuará a las diferentes necesidades de los usuarios. Se establecen tres niveles de atención (básico, medio y alto), que determinarán la frecuencia de las llamadas de seguimiento.

El servicio de teleasistencia se creó en el año 2005 y ha crecido año tras año. El año pasado atendió a casi 91.000 personas. Actualmente hay cerca de 68.000 terminales activos en los hogares de la ciudad, que permiten mejorar la calidad de vida y la autonomía de las personas de dos maneras: por un lado, dando respuesta a las solicitudes de ayuda en situaciones de emergencia, y por el otro, permitiendo un contacto continuado para prevenir situaciones de inseguridad, aislamiento o soledad.

El nuevo sistema se desplegará progresivamente hasta que se implante totalmente, a lo largo del 2017. Hasta ahora las prestaciones que daba el servicio eran las mismas para todos los usuarios, pero algunos manifestaban que no necesitaban un seguimiento tan intensivo. Otros, en cambio, solicitaban más atención. Por eso una de las novedades más destacadas es la clasificación de los tres niveles de atención, que determinarán la frecuencia de las llamadas según tres variables: salud, relaciones sociales e impacto de los cuidados. Al nivel básico le corresponde una llamada de seguimiento cada 15 días; al nivel medio, una cada 30, y al alto, una cada 45. La valoración para decidir el nivel la realizará el equipo de profesionales de teleasistencia, después de una visita presencial a cada domicilio para hablar con los usuarios y consensuar las necesidades.

“La personalización es necesaria para adecuar el servicio a las particularidades de cada situación”, ha manifestado la teniente de alcaldía de Derechos Sociales, Laia Ortiz. “La diversidad de la población es muy grande, y por eso no podemos ofrecer el mismo servicio a todo el mundo”, ha destacado. También ha hecho énfasis en el enfoque de responsabilidad colectiva en el cuidado. “El cuidado es un bien común, porque sin él la sociedad no funcionaría”, ha dicho. Y ha señalado la importancia de garantizar derechos, ya que el servicio posibilita un envejecimiento más autónomo y de más calidad.

Más allá de la frecuencia de las llamadas, a cada nivel de apoyo le corresponden unas prestaciones u otras. Por ejemplo, los niveles medio y alto incluyen detectores de fuego y humo en el hogar, y el nivel alto, dispositivos para aumentar la seguridad de la persona y su entorno, como un detector de monóxido de carbono y dispositivos de apertura de puerta, de caídas o de movimiento. Se definirán las prestaciones tecnológicas y de atención de manera consensuada con cada usuario.

La teleasistencia gratuita seguirá estando activa 24 horas al día y 365 días el año. “Realmente me da mucha seguridad, este servicio,” ha explicado Albert Sicart, de 91 años y usuario. “Yo me he caído dos veces, y solo pulsando el botón rojo, he tenido una unidad en casa casi inmediatamente.” Su hermana, Montserrat, de 87 años, que comparte vivienda con Albert, ha hecho referencia a la tranquilidad que le proporciona el servicio. “Cada quince días llaman para ver cómo estamos, y realmente eso no se puede pagar con dinero, nos hace sentir que no estamos solos”, ha dicho.

Inversión para nuevos aparatos y servicios

Las mejoras del servicio se concretan en cifras. En el año 2016 el servicio supuso un gasto público municipal de 10,37 millones de euros, y la previsión es que la partida económica crezca hasta los 12,20 millones en el 2019. Aparte de establecer tres niveles, se incorporarán nuevos apoyos a la unidad de control remoto que lleva el usuario. Así, además del tradicional colgante, se introducirán dispositivos en pulseras o en pinzas que se sujetan a la ropa. También aumentarán los dispositivos periféricos para prevenir situaciones de riesgo. Por ejemplo, está prevista la instalación de hasta 19.000 detectores de humo en los hogares y de 10.000 aparatos que también pueden avisar de un escape de gas o de una situación de pasividad en el interior de una casa.

Se ha mejorado el sistema de comunicación masiva en situaciones de emergencia o catástrofe, y ahora el centro de gestión será capaz de emitir 18.000 comunicaciones en una hora en caso necesario. También habrá más garantías de custodia y seguridad de las llaves de los hogares, se incrementará el número de unidades móviles para atender emergencias a domicilio y se llevarán a cabo campañas específicas para fomentar el envejecimiento activo y los hábitos de vida saludable. Finalmente, se tendrá en cuenta la atención emocional de los cuidadores que tienen a cargo personas con necesidades de atención especiales.

Valoración excelente del servicio

Los usuarios valoran el servicio con una media de 9,6 puntos. El 86,6% lo califica de excelente, un porcentaje superior al 83% del 2015. Según las 800 entrevistas realizadas durante el año pasado, sobre todo se valora la sensación de seguridad, la tranquilidad, el acompañamiento y el hecho de poder seguir viviendo en casa de forma independiente. El 39,5% de las personas entrevistadas habían pulsado el botón de emergencia de su aparato de teleasistencia.

Cualquier persona empadronada en Barcelona de más de 75 años, en situación de dependencia reconocida o con diversidad funcional acreditada, puede solicitar la teleasistencia de forma gratuita. También la pueden utilizar las personas con un informe favorable del ambulatorio o de los servicios sociales. El crecimiento exponencial del número de usuarios durante los últimos años, así como la previsión de envejecimiento en Barcelona han llevado a la decisión de mejorar el funcionamiento interno del servicio.