El Park Güell de los vecinos y las vecinas

En el año 2022 se cumplirán cien años de la apertura del Park Güell al público y existe la voluntad de que cuando se conmemore este centenario, el parque vuelva a ser un espacio que los vecinos y las vecinas sientan como propio y se invierta así la tendencia de icono turístico.

El Plan ejecutivo del Park Güell 2018-2022 está formado concretamente por 179 actuaciones y medidas que persiguen diferentes objetivos. Además de reducir el impacto de la masificación y fomentar el uso comunitario de los espacios, se trabajará para mejorar la movilidad del entorno y se potenciará un nuevo modelo de gestión. Durante los cinco años que se prevé que dure la implementación de las diferentes actuaciones, se destinarán 24,9 millones de euros.

Un reclamo turístico

El número de visitantes de la zona regulada del parque se ha visto reducido gracias al control del aforo. Como consecuencia de este hecho, el resto del parque sufre una masificación de la afluencia de personas que, para evitar pagar el acceso a la zona regulada o porque se han agotado las entradas, se quedan en el resto de la zona monumental del parque, de acceso libre.

Ante la correlación entre el volumen de visitas turísticas y la fuerza icónica del Park Güell como postal barcelonesa, el Ayuntamiento se plantea medidas para detener esta imagen mediática, reducir o eliminar la publicidad, aumentar la tasa para grabar dentro del recinto, potenciar campañas comunicativas que evidencien el problema y crear una página web del parque que le aporte valor social, medioambiental y arquitectónico, entre otros.

Recuperar el parque para el vecindario

El estudio realizado a la hora de fundamentar el plan constata que el aumento de visitantes en el parque ha generado el desplazamiento y la desaparición de las actividades de los vecinos y las vecinas de la ciudad. De todas las horas de apertura del parque, tan solo un 1 % corresponden a actividades para la ciudadanía.

La recuperación de actividades históricas que antiguamente tenían lugar en el parque, la apertura de franjas horarias para usos ciudadanos o la mejora de la web para adecuarlo a las necesidades de la ciudadanía son algunas de las medidas planteadas para combatir el sentimiento de pérdida del parque creciente entre el vecindario.

Para el acceso a la zona regulada se instalará un sistema de lectores digitales para ahorrar colas y agilizar la entrada de los visitantes inscritos en el programa Gaudir Més.

Gestión y movilidad, los otros pilares

Más Allá de la inversión, la gestión del parque también se tiene que convertir en un punto clave para meter las dimensiones vecinal, científica y patrimonial en un ente gestor con carácter de fundación que desemboque en un consejo del Park Güell con personalidad jurídica propia.

Con respecto a la movilidad, se ejecutarán mejoras en la accesibilidad, el transporte público y el entorno para facilitar la descongestión de las vías del parque y optimizar el servicio.