El Canódromo se convierte en una incubadora de proyectos de cultura digital

El renovado Canódromo de la Meridiana, en Sant Andreu, se ha planteado como un multiespacio para convertir ideas creativas de ámbitos como la cultura digital en proyectos de empresas emergentes. Y, además, conectar el talento, el emprendimiento y las fuentes de financiación.

El edificio es la sede permanente de once empresas y, al mismo tiempo, aloja programas de incubación. Durante la presentación del Canódromo Parque de Investigación Creativa, Jaume Asens, teniente de alcaldía de Derechos de Ciudadanía, ha hecho evidente la voluntad de convertir el Canódromo en la punta de lanza de la innovación y la creatividad en la ciudad. Y también de consolidarlo como “un punto de encuentro entre los creadores y los emprendedores”.

Durante todo el año se llevará a cabo una larga lista de actividades. El Instituto de Cultura de Barcelona (ICUB) y Barcelona Activa trabajan conjuntamente en programas de formación ocupacional y de apoyo a la creación de empresas, y en proyectos relacionados con la alfabetización digital.

Pero el Canódromo también quiere ser un equipamiento para los vecinos del barrio. El Distrito de Sant Andreu y el ICUB programarán eventos en el entorno de este espacio, como algunas actividades de las Fiestas de la Mercè, el festival de juegos DAU o acciones para acercar las nuevas tecnologías y la ciencia a la ciudadanía.

El Canódromo se ha planteado como un laboratorio abierto al vecindario con iniciativas como Barcelona Laboratorio (BNCLab), una plataforma de cultura, conocimiento, creatividad e innovación. La concejala de Sant Andreu y segunda teniente de alcaldía, Laia Ortiz, ha explicado cuál es el camino que debe seguir el nuevo espacio. “Hay que abrirlo a los vecinos y las vecinas del barrio”, y ha explicado: “Se fomentará la creación de vínculos entre los diferentes equipamientos del distrito como la Nau Ivanow, el Espacio Joven Garcilaso o l‘Escuela Llotja.”